Author: Oriana Mariotti, journalist
La educación: un derecho fundamental y un motor de cambio, es un derecho humano esencial, clave para el desarrollo, la reducción de la pobreza y la promoción de la salud, la igualdad de género, la paz y la estabilidad social.
A nivel global, cada año adicional de escolarización incrementa un 9 % los ingresos por hora trabajada. Sin embargo, aunque se han logrado avances en la inclusión de más niños en las aulas, ese aprendizaje no está garantizado en todas partes.
Invertir estratégicamente en educación es crucial para erradicar la pobreza extrema, abordar la crisis del aprendizaje y equipar a los jóvenes con las habilidades necesarias para prosperar en el mundo actual.
El impacto de la pandemia en la crisis educativa
Desafortunadamente, la COVID-19 ha agravado una crisis educativa global que ya afectaba significativamente a niños, estudiantes y jóvenes. Esta pandemia desencadenó la peor crisis educativa del último siglo, con sistemas educativos cerrados en promedio 141 días entre febrero de 2020 y febrero de 2022.
La pobreza de aprendizaje, definida como el porcentaje de niños de 10 años incapaces de leer y comprender un texto básico, pasó del 57 % antes de la pandemia al 70 % en 2022 en países de ingresos bajos y medios.
Los cierres prolongados y la brecha digital han puesto en peligro los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 4). Entre 2016 y 2021, la caída global en el número de personas que saben leer podría reducir el crecimiento del PIB mundial en 0,68 puntos porcentuales.
Esta recesión económica global ha afectado los ingresos familiares, aumentadolosriesgos de abandono escolar y tensionado el gasto público en educación. Como resultado, los jóvenes pierden capital humano, lo que dificulta el desarrollo de sus habilidades.
Actuar con urgencia para superar la crisis educativa
Dos tercios de los jóvenes en el mundo carecen de un dominio básico en habilidades lingüísticas y matemáticas, exacerbando las dificultades para adquirir competencias avanzadas. Es urgente implementar acciones contundentes, porque continuar igual no será suficiente.
Los gobiernos deben aplicar ambiciosos programas de recuperación del aprendizaje para que los niños regresen al colegio, recuperen el aprendizaje perdido y construyan sistemas educativos más equitativos, resilientes y efectivos para alcanzar las metas de los ODS 4.
El objetivo global para 2030 es reducir a la mitad la pobreza de aprendizaje, es decir, elporcentaje de niños de 10 años que no pueden leer y comprender un texto básico. Para lograrlo, se necesita un apoyo internacional robusto que fomente habilidades fundamentales como la alfabetización, las matemáticas y las habilidades socioemocionales, pilares clave para construir aprendizajes más avanzados.
Nuestra visión de futuro: aprendizaje con propósito y rigor
Desde la primera infancia hasta la educación superior y más allá, nuestra misión es ayudar a niños y jóvenes a adquirir las habilidades necesarias para prosperar en la escuela, el mercado laboral y a lo largo de toda su vida.
Creemos que el aprendizaje debe ser una experiencia llena de alegría, propósito definido y rigor, accesible para todos, en todas partes. Esta visión debe guiar las inversiones y reformas educativas actuales para que los países puedan construir sistemas educativos eficaces, equitativos y resilientes.
Los cinco pilares de un sistema educativo funcional
Un sistema educativo bien diseñado debe basarse en los siguientes pilares interrelacionados:
- Los alumnos: Deben estar preparados y motivados para aprender.
- Los docentes: Deben estar capacitados, motivados y preparados para enseñar y transmitir habilidades.
- Los recursos de aprendizaje: Deben ser accesibles, pertinentes y utilizados para mejorar la enseñanza y el aprendizaje.
- Las escuelas: Deben ser espacios seguros, inclusivos y accesibles para todos.
- Los sistemas educativos: Deben estar bien gestionados, con capacidad de implementación y una financiación adecuada.
Un llamado a la acción
¡Es hora de trabajar juntos! Invertir en educación no solo garantiza un futuro más equitativo y sostenible, sino que también es la clave para desbloquear el potencial humano en todo el mundo.



