Hemos logrado avances extraordinarios: llegamos a 30 países y contamos con más de 1.322 docentes inscritos en nuestros programas.
Además, un entusiasta grupo de 2.880 docentes se suscribió a nuestros boletines, y logramos establecer presencia en 388 ciudades durante una intensa campaña de 60 días.
La respuesta ha sido fantástica. Miles de personas han compartido sus opiniones sobre esta iniciativa, con la activa participación de docentes en zonas remotas, así como de universidades y centros de investigación.
Con el cierre de inscripciones previsto para el 20 de enero, queremos expresar nuestra profunda gratitud por el impresionante apoyo recibido para hacer de este proyecto una realidad. Por el momento, nos enfocamos en la formación de los participantes actuales, mientras preparamos la reapertura de inscripciones en abril.
¡Estén atentos a nuestra próxima campaña en unos meses! Hasta entonces, nuestro más sincero agradecimiento a todos los que han sido parte de este emocionante recorrido.
El impacto de Teachers Outreach
Teachers Outreach imparte cursos innovadores que combinan neurociencia, psicología, pedagogía y didáctica bajo un enfoque único conocido como Pedagogía para el Tercer Milenio. Estos cursos están diseñados para docentes y educadores que trabajan en países de ingresos bajos y medios, con el objetivo de contribuir a una educación más eficaz, una sociedad más igualitaria y un bienestar universal, profundamente integrado y sostenible.
Queremos destacar algunos comentarios de nuestros estudiantes sobre el esfuerzo extraordinario que han realizado durante estos primeros meses. Sus reflexiones y aprendizajes son una fuente inagotable de inspiración para nosotros:
Testimonios de nuestros estudiantes
Chaga:
“El elemento clave para abordar el reto de conseguir la paz reside en la educación. Este curso me ha ayudado a ver a los profesores como agentes de cambio en la construcción de una nación, reforzando la importancia de la paz entre los niños que son las generaciones futuras”.
Montsho:
“La observación es fundamental:
Observas la atención que prestan los alumnos.
Observas tu propio estado emocional.
Observas el estado emocional de los estudiantes.
Y solo después actúas. ¡Eso es fantástico!”.
Shombay:
“He aprendido que el entorno interno y el externo trabajan juntos. El primero depende de aspectos psicológicos, neurológicos y físicos, mientras que el segundo está influido por las percepciones que nos rodean. La reflexión y la intención son cruciales para un entorno interno positivo, mientras que reducir el ruido externo crea condiciones ideales para el aprendizaje. El ruido excesivo no solo afecta al aprendizaje, sino también al descanso”.
Oluwafemi:
“El dolor es inevitable, pero ahora sé cómo gestionarlo mejor. Profesores y estudiantes sentimos dolor, y eso puede llevarnos a reaccionar negativamente. Sin embargo, podemos aliviarlo haciéndonos preguntas como:
¿Qué sentimos?
¿Dónde lo sentimos físicamente?
¿Qué intensidad tiene?
¿Cuál es su origen?
¿Qué podemos hacer ahora?
¿Quién nos puede ayudar?
Responder estas preguntas me ayuda a buscar soluciones en lugar de quedarme atrapado en el problema. Mi paz interior es más importante”.
Wamukota:
“Pensar demasiado en un problema no lo resuelve, solo lo empeora. Esta unidad me ha enseñado a enfrentar los retos con más confianza, buscando soluciones sin retrasos. Así, puedo enseñar con más calma y evitar transferir agresividad a mis estudiantes”.
Leabua:
“Fue muy interesante aprender cómo nuestro cerebro interpreta los acontecimientos y cómo podemos crear condiciones favorables. Ahora entiendo cómo influir en mi entorno para optimizar el aprendizaje”.
Modupe:
“Esta unidad me inculcó una mentalidad positiva. Resaltó que la enseñanza exige compromiso y excelencia. También explora cómo la educación contemporánea combina desarrollo, crecimiento y evolución, promoviendo una pedagogía del potencial humano. Aprender a diferenciar entre idealismo y método, fomentar el desarrollo personal y reconocer el papel crucial de los docentes son elementos clave. Además, destaca la importancia de enseñar habilidades como el autocontrol, la motivación y la empatía para moldear el futuro”.
Kwesi:
“Esta unidad produjo un cambio positivo en mí. Ahora tengo herramientas para enfrentar los retos con más serenidad. Practicar el autocontrol y los silencios me ha ayudado a mantener la calma en entornos difíciles, mientras el cuestionamiento se ha convertido en una herramienta esencial para resolver conflictos”.



